El Consejo del Sabadell considera que mintió
Fractura en la alta burguesía catalana a cuenta de la espantada de Sol Daurella, presidenta de la embotelladora de Coca-Cola en España, del consejo del Banco Sabadell para recalar en el del Santander de Ana Patricia Botín. Varios de sus colegas en el banco catalán se sienten engañados y menospreciados, y su presidente, Josep Oliu, lo considera una traición a la altura de la de Juan María Nin cuando se fue a La Caixa. No obstante, también hay otros miembros de ese círculo que se consideran defraudados por el banco, y consideran que el movimiento iniciado por Isak Andic tendrá continuidad.
Daurella anunció su dimisión como consejera del Sabadell mediante una carta remitida al resto de miembros del consejo en la que les anunciaba que sus obligaciones profesionales le exigían todo su esfuerzo, por lo que no iba a poder atender sus obligaciones en el órgano de gobierno del banco catalán. La sorpresa saltó el pasado martes, 25 de noviembre, cuando Ana Patricia Botín la nombraba consejera del Santander dentro de los cambios que acompañaron la destitución de Javier Marín como consejero delegado.
Este anuncio causó estupor y malestar entre el resto de los representantes de la clase dominante barcelonesa en el consejo del banco. Nadie entendía cómo podía haber hecho eso y, sobre todo, cómo lo podía haber hecho así. Es decir, ocultándoles sus verdaderas intenciones y escudándose en sus obligaciones profesionales en su empresa, Cobega. "Si se iba a ir al Santander, pues lo podía haber dicho y todo el mundo lo habría entendido. Lo que no se entiende es la necesidad de ocultarlo; es más, te hace pensar que ella también lo veía como una traición", explica una fuente cercana a este círculo.
Fractura en la alta burguesía catalana a cuenta de la espantada de Sol Daurella, presidenta de la embotelladora de Coca-Cola en España, del consejo del Banco Sabadell para recalar en el del Santander de Ana Patricia Botín. Varios de sus colegas en el banco catalán se sienten engañados y menospreciados, y su presidente, Josep Oliu, lo considera una traición a la altura de la de Juan María Nin cuando se fue a La Caixa. No obstante, también hay otros miembros de ese círculo que se consideran defraudados por el banco, y consideran que el movimiento iniciado por Isak Andic tendrá continuidad.
Daurella anunció su dimisión como consejera del Sabadell mediante una carta remitida al resto de miembros del consejo en la que les anunciaba que sus obligaciones profesionales le exigían todo su esfuerzo, por lo que no iba a poder atender sus obligaciones en el órgano de gobierno del banco catalán. La sorpresa saltó el pasado martes, 25 de noviembre, cuando Ana Patricia Botín la nombraba consejera del Santander dentro de los cambios que acompañaron la destitución de Javier Marín como consejero delegado.
Este anuncio causó estupor y malestar entre el resto de los representantes de la clase dominante barcelonesa en el consejo del banco. Nadie entendía cómo podía haber hecho eso y, sobre todo, cómo lo podía haber hecho así. Es decir, ocultándoles sus verdaderas intenciones y escudándose en sus obligaciones profesionales en su empresa, Cobega. "Si se iba a ir al Santander, pues lo podía haber dicho y todo el mundo lo habría entendido. Lo que no se entiende es la necesidad de ocultarlo; es más, te hace pensar que ella también lo veía como una traición", explica una fuente cercana a este círculo.
Andic, Daurella... ¿Una tendencia?
Las salidas de Andic y Daurella sirven a otros miembros de este círculo para hablar de una tendencia en el consejo del Sabadell. El motivo de esta creciente desafección serían las fuertes pérdidas sufridas por un núcleo duro que entró a niveles de cotización muy superiores a los actuales (2,28 euros). De hecho, el grupo no suscribió buena parte de lo que le correspondía en la última ampliación del banco, en septiembre de 2013. Ahora bien, precisamente Andic y Daurella son los que menos han perdido porque son los que compraron más tarde; de hecho, la empresaria entró a niveles no muy superiores a 3 euros.
Precisamente, también hay discrepancias sobre si Daurella mintió o no en su despedida. Así, en su carta achacaba su salida a "estos cambios, algunos de los cuales ya se han consolidado y otros están en proyecto, me exige dedicarles todo mi esfuerzo", y ese "en proyecto" se refería al Santander, extremo que todavía no podía confirmar por formar parte de un cambio tan radical en la gestión del banco cántabro. Incluso hay quien la comprende: "Si te ofrecen jugar en primera, no vas a seguir en regional"... aunque el Sabadell no sea ya la entidad que era en 2007 y se haya convertido en el tercer banco privado de España.
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